Desde marzo de 2012, el Mégane que está en venta tiene algunos cambios. Estos afectan a las versiones con carrocería de tres puertas (Coupé, precios y equipamiento, incluida la versión deportiva RS), cinco puertas (Berlina, precios y equipamiento) y familiar (Sport Tourer, precios y equipamiento). De momento, el descapotable (Coupé-Cabriolet) permanece sin cambios.

Algunos detalles que distinguen el nuevo modelo son el paragolpes delantero, la luz de marcha diurna compuesta por diodos luminosos, las llantas tienen nuevo diseño, hay nuevos colores para la carrocería («Azul Majorelle» y el «Blanco Nacarado») y el techo se puede decorar con pegatinas con distintos dibujos. En el interior hay nuevas tapicerías y materiales de recubrimiento. Los cambios también afectan a las versiones «GT», «GT Line» y «Renault Sport».
Los cambios más importantes de equipamiento del Renault Mégane modelo 2012 son que puede tener una cámara trasera de ayuda al aparcamiento (de poca resolución pero de ayuda en las maniobras, imagen), ayuda al arranque en pendiente y un sistema que el fabricante denomina «Visio System». Está compuesto por un dispositivo de cambio automático de luces cortas a largas y por uno de alerta por cambio involuntario de carril. Ambos funcionan mediante la información que recibe una cámara ubicada tras el espejo retrovisor interior.
La alerta por cambio involuntario de carril es un elemento útil para evitar despistes mientras se conduce. La forma que tiene de avisar de que el coche está abandonando las líneas que delimitan el carril es un pitido configurable en intensidad (cinco niveles) y sensibilidad del aviso. Que el sistema avise pitando tiene el inconveniente de que alerta (y molesta) a todos los ocupantes, normalmente de forma innecesaria. El cambio automático de luces cortas a largas y viceversa es, como en todos los coches que he probado, mejorable. Este sistema en el Mégane tarda mucho en reaccionar, sobre todo cuando hay un vehículo delante circulando en el mismo sentido.
El habitáculo no cambia de forma sustancial respecto al anterior modelo, por lo tanto sigue vigente la información que publicamos de los modelos anteriores (salvo por pequeñas variaciones de equipamiento). Para ampliar información sobre el interior, aquí hay información del la versión de carrocería berlina, aquí del familiar (Sport Tourer) y aquí del cupé (Coupé). Tampoco cambian sus reacciones y el confort que proporciona, siendo un coche satisfactorio en ambos aspectos (impresiones de conducción del Mégane modelo 2009). Motores Las modificaciones más importantes están en los motores. Este nuevo Mégane es el primer modelo de Renault en estrenar el motor de gasolina de 1,2 l y 116 CV (de inyección directa y turbocompresor; también tiene distribución variable y bomba de aceite de capacidad variable) cuya denominación oficial es «Energy Tce 115». Una peculiaridad de este motor es que da la potencia máxima a solo 4500 rpm, algo completamente inusual el un motor de gasolina; solo recordamos uno más sorprendente en este sentido: el BMW 114i (ficha técnica), que da su potencia máxima a solo 4000 rpm.

El sistema de parada y arranque automáticos durante las detenciones que funciona adecuadamente. Es suave al arrancar el motor y suficientemente rápido.

Hemos probado un Mégane Berlina con este motor. Su funcionamiento es suave y silencioso en una utilización a ritmo normal y responde rápidamente a cada movimiento sobre el acelerador. Sin embargo, no es un motor muy bueno por su respuesta. Así, por ejemplo, no tiene el empuje del motor 1.4 TSI de 122 CV del Grupo Volkswagen, sobre todo a bajo y alto régimen. La capacidad de aceleración de, por ejemplo, un Audi A3 1.4 TSI es superior (tabla con nuestras mediciones).
Si lo comparamos con el motor tricilíndrico del Ford Focus (1.0 EcoBoost), la aceleración es similar en los dos modelos. El Ford solo tiene ventaja en el dato de recuperación desde marchas largas, ya que se beneficia de unos desarrollos menos largos, sobre todo en sexta velocidad. En el Mégane, en una conducción normal, sin buscar cambios de ritmo grandes, es frecuente tener que recurrir a la quinta o incluso a la cuarta para obtener una respuesta ágil.

El Toyota Auris híbrido (136 CV) acelera menos (en este modelo no se pueden medir recuperaciones) y un Hyundai i30 1.6 GDi (135 CV, motor atmosférico) es igual acelerando pero mucho más lento recuperando.

Renault anuncia que el Mégane (en cualquier carrocería) con este motor gasta 5,3 l/100 km en el ciclo homologado, que es un consumo muy bajo. En nuestro recorrido de consumo (que es por una autovía con fuertes pendientes buscando una media real de 120 km/h) hemos gastado 7,1 l/100 km, algo menos que el Focus y el Auris. El Audi A3 1.4 TFSI de 122 CV ha sido el mejor: es más rápido y el que menos ha gastado.

Este modelo puede apreciarse en el concesionario Renault de Argentina.

Fuente:http://www.km77.com/00/renault/megane/2012/renault-megane-precio.asp