Desde que el 1984 el Renault Espace se convirtiera en el primer automóvil del tipo monovolumen en lanzarse a la conquista del mercado europeo, muchos y variados han sido los modelos que han competido con él en un segmento que cada vez atrae a más compradores. Con el Espace enmarcado en un segmento superior, el nuevo Renault Grand Scenic 2012, en esta su tercera generación que acaba de ser puesta al día, pone al alcance de la clase media la polivalencia, la elegancia y un dinamismo propio de los monovolúmenes de gama alta.

En el caso de la versión probada, dotada de cambio automático, motor diesel de 150 CV, 7 plazas y acabado Privilege, el Renault Grand Scenic alcanza altas cotas de refinamiento y se presenta como una alternativa no solo a sus rivales directos, el Citroen C4 Gran Picasso, el nuevo Opel Zafira Tourer o el Ford C-Max, sino a su hermano mayor, el propio Renault.

Para comprobar hasta que punto el nuevo Grand Scenic es una elección correcta no solo para los pequeños viajes diarios, sino también para los largos viajes en familia, nos enfrentamos a un viaje de larga distancia a bordo del nuevo monovolumen de Renault, que gracias a su motor DCI 2.0 de 150 CV y a su cambio automático por convertidor de par, se convierte en un auténtico devora quilómetros.

Al subirnos al Grand Scenic, nos reciben unos asientos grandes y cómodos y una consola moderna donde la instrumentación digital ha sustituido todos los indicadores analógicos. Los revestimientos del habitáculo son buenos, con el cuero propio de la versión probada y con plásticos de buena apariencia y tacto que en conjunto aportan calidad a un interior donde el espacio son los auténticos protagonistas. Si algo busca el potencial comprador de un vehículo de este tipo, es el espacio, y de eso el Grand Scenic va sobrado. Tanto en las 2 plazas delanteras, que aportan una gran sensación de amplitud, como en las tres plazas traseras, más espaciosas que en la mayoría de sus rivales, y en el gran maletero  (que en las versiones de 7 plazas como esta unidad de pruebas dan cabida a los 2 asientos que pueden quedar totalmente ocultos formando un fondo plano en el maletero), queda patente que el espacio ha sido una de las prioridades a la hora de diseñar el nuevo Scenic.

Ya en marcha, la ausencia casi total de rumorosidad circulando con las ventanillas cerradas y un motor que empuja desde cualquier régimen son las primeras señas de identidad de un automóvil que a pesar de su altura y sus proporciones, sorprende por un rodar más propio de una berlina familiar que de un monovolumen. El cambio automático por convertidor de par no posee la rapidez y el funcionamiento de los nuevos sistemas de doble embrague, y se percibe cierto patinamiento sobre todo en las primeras marchas, pero la caja de 6 velocidades cumple a la perfección su cometido ligada a un motor con potencia y par suficientes.

Se ha conseguido un buen equilibro con la amortiguación, que sin ser blanda en exceso, filtra perfectamente las irregularidades de la calzada

Estamos ante un auténtico e incansable viajero que se desenvuelve como pez en el agua en autovías y vías rápidas, donde además su posición de conducción elevada nos aporta una excelente visión del trazado y del tráfico. La amortiguación, blanda en compresión, filtra perfectamente las irregularidades de la calzada, que gracias también a unos asientos mullidos, hacen que los viajes largos no hagan mella en el conductor ni en los ocupantes. En la prueba realizada en autovía, el consumo medio ha sido de 7,7 litros, algo superior a lo esperado, pero que no lo es tanto considerando que la prueba de larga distancia se llevo a cabo durante dos días muy calurosos en los que el aire acondicionado estuvo encendido constantemente.

Este modelo puede apreciarse en el concesionario Renault de Argentina, asimismo en el concesionario de Renault Argentina se podran encontrar autos usados para apreciar el confort y su diseño.

Fuente: http://www.autocity.com/renault/grand-scenic/pruebas/renault-grand-scenic-2012-monovolumen-que-no-renuncia-nada/