Por fuera

La Duster llega a nuestro mercado procedente de Brasil y en Renault Argentina aseguran que se ubica a mitad de camino entre los aventureros -con la EcoSport a la cabeza- y las SUV importadas -con la Honda CR-V entre los modelos más vendidos-.

En términos de dimensiones, la Duster cumple con esta premisa a la perfección. Mide 4,31 metros de largo, 1,82 metros de ancho y 1,62 metros de alto. La distancia entre ejes es de 2,67 metros y sorprende con unas generosas trochas de 1,56 metros adelante y atrás.

El aspecto general es el de un vehículo robusto y bien plantado, con las ruedas ubicadas bien en los extremos para ofrecer al mismo tiempo una buena estabilidad y amplios ángulos de ataque para el manejo off-road.

El diseño exterior de la Duster tal vez no sea muy atractivo, pero dejará satisfechos a quienes nunca llegaron a comprar una verdadera SUV. La Duster para Rusia y el Mercosur recibió varios cambios estéticos con respecto a la versión europea: el más importante es la gran parrilla cromada, con un enorme Rombo en el centro.

Todas las Duster se ofrecen en la Argentina con llantas de 16 pulgadas, pero en la 4WD son de aleación y van pintadas de negro. Otro rasgo distintido de la 4×4 son los faros con máscara negra y el sticker 4WD sobre el portón trasero.

Por dentro

Las generosas medidas exteriores se traducen en un interior muy cómodo. La cabina es amplia, luminosa y en el asiento trasero hay espacio para que viajen tres adultos no muy grandes (hay cinturones inerciales de tres puntos y apoyacabezas para todos).

El baúl de la Duster tiene unos más que aceptables 408 litros de capacidad, que en las versiones 4×2 aumenta hasta unos excelentes 475 litros. El motivo: nientras la Duster 2WD lleva la rueda de auxilio colgando debajo de la carrocería, en la 4WD está alojada bajo el piso del baúl, para dejarle espacio libre al diferencial extra.

La posición de manejo es elevada, aunque la pedalera se encuentra demasiado cerca del conductor. Los usuarios más altos deberán viajar con las rodillas muy flexionadas o alejarse demasiado del volante. Esto se solucionaría con una columna de dirección regulable en profundidad, además de altura.

La terminación interior no es mala, pero abundan los plásticos de calidad bastante pobre. Entre texturas de asperezas variadas, sólo se destacan el volante forrado en cuero –de buen grip– y el equipo de audio Arkamys con CD, MP3, Bluetooth, Auxiliar y USB.

El tablero es sencillo. Tiene sólo dos relojes para el velocímetro y el tacómetro, mientras la información de combustible y temperatura del motor corre por cuenta de barras luminosas.

El equipamiento de la versión 4WD se completa con levantavidrios eléctricos en las cuatro puertas, aire acondicionado, cierre centralizado y espejos con comando eléctrico, cuya perilla está ubicada en un lugar bastante insólito: justo debajo de la palanca del freno de mano.

A diferencia de varios de sus rivales, la Duster no ofrece tapizado en cuero ni siquiera como opción. Tampoco hay techo corredizo.

Como se dijo, la calidad de los materiales del interior no es de buen nivel, pero en su defensa hay que decir que las terminaciones parecen correctas y no se sintieron ruidos en el interior, a pesar de que el recorrido off-road fue duro e intenso.

Fuente: http://autoblog.com.ar/2011/10/critica-renault-duster-2-0-4wd-privilege/